¡Por fin un cabildo abierto en Otzolotepec!
Después de dos años de simulación, Erika Sevilla tendrá que hacer su primer cabildo realmente abierto
Después de dos años de que se hiciera hasta lo imposible porque los cabildos abiertos pasaran lo más desapercibidos posible, por fin la alcaldesa Erika Sevilla y el cabildo accedieron a salir del Salón del Pueblo, ubicado en el palacio municipal, y llevar este ejercicio democrático a alguna comunidad.
A pesar de que la ley establece que el cabildo abierto debe ser una oportunidad para que los ciudadanos expresen sus opiniones sobre asuntos de interés, se observa que en las sesiones anteriores no han logrado su objetivo, por lo que deba la percepción de que el gobierno municipal tiene poca disposición para ser cuestionado y rendir cuentas sobre su administración.
Sin embargo, la presión ejercida por los regidores, no sólo lograron lo que parecía imposible, que los ciudadanos tengan un contacto real con las inquietudes de la gente. Esto porque el tema que la alcaldesa había propuesto era únicamente el deporte en el municipio, ya que seguramente quería dormir a todos con el cuento de todo lo que se avanza en su gestión en este único tema, dejando de lado temas más sobresalientes para la mayoría, pues seguramente la comunidad debe estar ansiosa se expresar sus reclamos sobre la falta de soluciones a problemas cotidianos, principalmente la inseguridad y los servicios públicos.
Pues a pesar de ser una buena oportunidad para que la gente cuestione a la alcaldesa, hay preocupación de que se genere realmente la democracia participativa y no aborde las preocupaciones ciudadanas, por lo que los regidores volvieron a presionar para que se haga realmente abierto y la gente pueda preguntar y exponer sus necesidades.
Al cierre de esta edición se está llevando a cabo dicho cabildo en San Mateo Capulhuac, ya se verá si es cierto que hay apertura para escuchar a los ciudadanos de este municipio, y que, por fin, la alcaldesa se dé un baño de realidad, porque no todo es salir en la tele, ni organizar bailes, también se debería escuchar lo que el pueblo tiene que decir.
Osvaldo García