Almoloya de Juárez
Transparencia en pausa eterna

El Ayuntamiento de Almoloya de Juárez asegura que “no niega información”, aunque en esta casa editorial desde mayo de 2025 se solicitó conocer los sueldos y salarios de sus funcionarios y hasta hoy nadie ha visto un solo dato. La Unidad de Transparencia explica que los documentos están “en revisión y validación”, y solicita una prórroga bajo el Artículo 163 de la Ley de Transparencia. Traducido al lenguaje real: la información está perdida, extraviada o quizá en un limbo burocrático.
El comunicado añade que, debido al “volumen considerable” de la información y a su carácter laboral y financiero, el acceso será “presencial y controlado”. Porque, aparentemente, los salarios pagados con dinero público son tan secretos que solo pueden revisarse bajo estricta vigilancia.
Más adelante, la autoridad admite que no se pretende negar el acceso, pero que, como la información no se encuentra, están “imposibilitados” para proporcionarla. En otras palabras, el Ayuntamiento no miente, solo improvisa para no dar cifras reales.
La carta cita varios artículos de la Ley de Transparencia, incluyendo el Artículo 12, que obliga a los sujetos obligados a entregar la información que conservan en sus archivos. Sin embargo, el documento deja claro que no harán resúmenes ni cálculos “conforme al interés del solicitante”, dejando la puerta abierta a que la ciudadanía siga esperando… quizá hasta el fin del sexenio.
Entre prórrogas, revisiones y advertencias sobre datos personales, el resultado es claro: los sueldos de los funcionarios son oficialmente públicos, pero prácticamente invisibles. Mientras tanto, los contribuyentes solo pueden imaginar cuánto ganan quienes gestionan sus impuestos.
En conclusión, el Ayuntamiento de Almoloya de Juárez encabezado por Adolfo “Chiquillo” solís, una vez más demuestra que, en materia de transparencia, se puede prometer mucho y entregar nada, siempre con la mejor redacción posible y un saludable toque de burocracia. Pero que opina usted amigo lector, ¿cree usted justo manejar el erario público con tanta opacidad?
Luis Garduño