Lerma
Deportistas de relleno

En Lerma, el arte del “informe bonito” volvió a demostrar que no necesita resultados, solo gente sentada.
El pasado miércoles, durante el evento del IMCUFIDE, la administración municipal recurrió una vez más a su vieja y confiable estrategia: usar a jóvenes deportistas como utilería para llenar asientos, tomarse la foto y simular respaldo ciudadano.
A muchos atletas se les convocó bajo promesas que ya son marca registrada en este gobierno: apoyo económico, impulso al deporte y reconocimiento institucional.
Promesas que, como tantas otras, jamás se materializaron. Lo único que sí llegó puntualmente fue la indicación de ocupar un lugar, aplaudir cuando tocara y desaparecer una vez terminado el espectáculo.
A varios jóvenes incluso se les asignó número de asiento, como si fueran parte del mobiliario.
No eran invitados, eran piezas de escenografía.
El objetivo no era escucharlos ni apoyarlos, sino que “salieran en la foto” y ayudaran a inflar la narrativa oficial de respaldo y participación.
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La subdirectora prometió apoyos que nunca entregó: ni para pasajes, ni uniformes, ni materiales, ni absolutamente nada.
Eso sí, cuando llegó el día del informe, los deportistas fueron útiles… por unas horas. Porque en Lerma el deporte importa solo cuando sirve para maquillar eventos.
El mensaje es claro: los atletas no son prioridad, son recurso. No son ciudadanos con necesidades, son números que llenan sillas.
Y mientras tanto, quienes realmente deberían rendir cuentas el presidente municipal, OPDAPAS y ahora también IMCUFIDE siguen compitiendo, pero no por mejores resultados, sino por ver quién hace más informes y entrega menos.
Hoy parece que en Lerma hay una nueva disciplina oficial: prometer sin cumplir. Una competencia en la que el gobierno local va invicto, con puras fotos y cero resultados reales para la ciudadanía.
Uriel Rosales