Zinacantepec
Ruinas Municipales

En Zinacantepec el abandono urbano ya alcanzó niveles tan absurdos que ahora hasta los vehículos chocados y abandonados forman parte permanente del paisaje municipal, vecinos denunciaron que un automóvil color verde permanece desde hace días obstruyendo la vialidad sobre Morelos, entre Juárez y Adolfo López Mateos, luego de presuntamente haber recibido un golpe durante la madrugada del sábado, el problema no es solamente el vehículo, es todo lo que representa sobre el nivel de abandono en el que se encuentra el municipio dirigido por el Chapatín Vilchis.
Porque en Zinacantepec las calles ya no parecen espacios públicos administrados por un gobierno, sino terrenos olvidados donde cada problema se acumula hasta convertirse en parte de la decoración urbana, basura, vialidades deterioradas, postes dañados, baches, inseguridad y ahora autos abandonados obstruyendo calles completas reflejan el nivel de desorden que domina al municipio.
Vecinos señalan que además de afectar el tránsito, el automóvil abandonado ya comenzó a generar acumulación de basura y molestias para quienes viven o circulan por la zona, sin embargo, como suele ocurrir en esta administración, las denuncias ciudadanas parecen perderse en el vacío burocrático de un Ayuntamiento más preocupado por la propaganda que por resolver problemas básicos.
Y es que el gobierno de Chapatín Vilchis se ha convertido en especialista en una sola cosa: fingir que gobierna mientras el municipio se deteriora frente a todos, porque mientras en redes sociales aparecen publicaciones maquilladas hablando de avances y progreso, la realidad en las calles exhibe un municipio descuidado, sucio y cada vez más abandonado.
Lo verdaderamente preocupante es que este tipo de situaciones ya dejaron de sorprender a la ciudadanía, en Zinacantepec la negligencia se volvió costumbre y el abandono parte de la rutina diaria, los vecinos reportan problemas, exigen atención y solicitan soluciones, pero la respuesta institucional parece reducirse al silencio, la indiferencia y las fotografías oficiales perfectamente editadas.
Cada día queda más claro que en Zinacantepec gobierna la improvisación. No existe mantenimiento eficiente, ni atención oportuna, ni capacidad de reacción ante problemas simples que en cualquier municipio funcional se resolverían en cuestión de horas, aquí los problemas se pudren igual que las calles.
Diego Sánchez