Almoloya de Juárez

Obra estrella, estrellada de vergüenza

La obra estrella que el alcalde Adolfo “El Chiquitín” Solís presumió con tanto orgullo en #ColinasDelSol, ya empezó a mostrar su verdadero rostro, una obra de relumbrón, mal planeada y que hoy tiene a familias enteras viviendo entre inundaciones, humedad y aguas sucias dentro de sus propias casas.
Pero para la administración municipal seguramente todo iba perfecto mientras hubiera fotografías, discursos y concreto fresco para presumir en redes sociales.
Desde el principio, vecinos advirtieron que algo estaba mal.
Preguntaban dónde estaban las coladera, dónde estaba el sistema pluvial, Cómo pretendían aventar concreto hidráulico, sin pensar por dónde iba a correr el agua.
Nadie respondió, porque cuando el gobierno anda más ocupado en inflar propaganda, que en hacer obras funcionales, escuchar ciudadanos se vuelve un detalle incómodo.
Hoy la realidad les explotó en la cara.
Con las lluvias recientes, el agua baja con fuerza hacia la tercera glorieta y termina metiéndose a viviendas, afectando a niños, adultos mayores y familias completas que ahora tienen que soportar malos olores, humedad y el riesgo sanitario provocado por una obra recién entregada que ya parece parche mal hecho.
Y mientras los vecinos sacan agua de sus hogares, el delegado Luis Miranda sigue perfectamente alineado al papel que muchos habitantes ya le atribuyen: el de simple “foca aplaudidora” del Chiquitín Solís.
Porque para aplaudir inauguraciones y posar en la foto sí aparecen rapidísimo.
Pero para exigir calidad, supervisión o transparencia… ahí desaparecen.
Los habitantes cuestionan algo completamente lógico:
¿cómo una obra nueva termina provocando inundaciones casi de inmediato?
La respuesta parece evidente, porque en Almoloya de Juárez las obras ya no se hacen para resolver problemas; se hacen para vender imagen política aunque después la realidad termine hundiendo el discurso oficial.
Y mientras el Chiquitín Solís seguramente sigue vendiendo “modernización”, en Colinas del Sol, los ciudadanos ya conocieron la verdadera versión de su gobierno, mucho concreto para la foto… y muy poca capacidad para gobernar.
Hoy el agua no solo está entrando a las casas,también está arrastrando la credibilidad de un gobierno municipal, que cada vez convence menos, y queda peor exhibido cada vez que llueve.
Porque cuando una obra recién inaugurada, termina convertida en un riesgo para la población, ya no se llama modernización.
Se llama incompetencia y la otra cara del alcalde “Vergüenza”
Lorena Roca

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