Lerma

Hoyo en Uno… Judicial

La justicia volvió a tocar las puertas del Ayuntamiento de Lerma y, una vez más, el nombre del municipio quedó ligado a un escándalo, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México obtuvo una segunda vinculación a proceso contra David Gutiérrez «N», exdirector de Desarrollo Urbano, por su probable responsabilidad en el delito de abuso de autoridad, la resolución no solo representa un nuevo revés para un exfuncionario, sino que vuelve a colocar bajo el reflector la forma en que durante años se manejó una de las áreas más sensibles del gobierno municipal.
De acuerdo con las investigaciones, el expediente gira en torno a la presunta expedición irregular de una licencia de construcción que permitió edificar una residencia dentro del exclusivo Club de Golf Los Encinos, en un espacio considerado Área Natural Protegida, un caso que, lejos de parecer un simple error administrativo, abre la puerta a cuestionamientos sobre quién autorizó, quién supervisó y, sobre todo, quién permitió que una zona protegida terminara convertida en patrimonio privado.
Lo verdaderamente incómodo para la administración encabezada por Mike Ramírez es que la propia Fiscalía confirmó que las investigaciones permanecen abiertas y buscan determinar la posible participación de otros servidores públicos, es decir, el expediente apenas comienza y podría convertirse en una cadena de responsabilidades que alcance a más personajes que durante años desfilaron por los escritorios del poder municipal.
En Lerma cada nueva audiencia parece destapar una nueva grieta en el discurso oficial, mientras desde el gobierno se insiste en hablar de desarrollo, progreso y transparencia, los expedientes judiciales parecen contar una historia muy distinta, una donde las licencias, los permisos y las decisiones administrativas hoy son materia de investigación penal y donde la confianza ciudadana se encuentra cada vez más deteriorada.
La pregunta que comienza a repetirse en las calles ya no es si hubo irregularidades, sino hasta dónde llega la responsabilidad política de quienes encabezaron esa administración, porque los directores no operan en el vacío; forman parte de una estructura jerárquica donde las decisiones importantes difícilmente pasan desapercibidas para quienes ocupan la oficina principal del palacio municipal.
Por eso, el nombre de Mike Ramírez vuelve a colocarse en el centro del debate público. Si las investigaciones continúan escalando, el costo político podría dejar de ser únicamente para exfuncionarios y convertirse en un problema mayor
                           Esteban Díaz

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