Joquicingo

Vecinos de Joquicingo exigen agua

Después de que en semanas pasadas se desató un conflicto entre pobladores de comunidades de Tenango y Tenancingo originado por tomas de agua, se organizó una mesa de trabajo en la que acudieron los alcaldes de los municipios mencionados, junto con representantes vecinales y autoridades estatales. También acudió el “mayestro” Rausel Cervantes, presidente de Joquicingo.
Hasta ahí muy bien, sin embargo, sorprendió a propios y extraños que el “mayestro” ande en estos asuntos de otros municipios cuando en su propio pueblo no puede resolver las peticiones de los joquicinguenses. Y es que los pobladores del primer, segundo, tercero y cuarto barrio no han recibido respuesta respecto al abasto insuficiente de agua que les llega.
Se infiere que, al ser un municipio vecino, Joquicingo también fuera convocado a esta reunión de trabajo, por lo que al “mayestro” le debió haber servido estar presente en la reunión para que aprendiese de la gestión del agua, y aunque no se sabe qué fue lo que el alcalde propuso en dicha mesa de trabajo, o si sólo fue a pasearse como buen vecino municipal, lo cierto es que con qué cara va a ofrecer apoyo el “mayestro” cuando ni siquiera puede solucionar lo que sus gobernados le exigen, ya que, a la fecha, los barrios mencionados no cuentan con un abasto suficiente de agua potable.
Eso sí, el ayuntamiento ha publicado en sus redes publicidad para “hacer conciencia” sobre el uso responsable del vital líquido, invitando a la ciudadanía a cuidar el agua. Para muchos esto es considerado un insulto, pues para cuidar el agua, primero hay que tenerla, ¿o es que es su estrategia cortar el abasto para no gastar agua?
No es la primera vez que la falta de congruencia del alcalde lo hace quedar mal, pues las obras concernientes a este tema se han centrado en Techuchulco, donde tiene su domicilio el “mayestro”, ahí sí, se realizó la construcción de un tanque elevado para que no falte el agua. ¿Y los demás barrios y comunidades? Pues tal vez tendrán que esperar a que llegue un presidente que los represente y que vea por ellas, porque al perecer Rausel no gestiona parejo.
“Cambiemos el rumbo” dice el eslogan de la actual administración, y aparentemente el rumbo apunta al domicilio del actual alcalde, que probablemente repitiendo las mañas de los políticos de siempre, los beneficios del poder son primero para ellos y luego, si alcanza, para el resto.

Osvaldo García

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