Dicen las abuelas que “el que no ha tenido y llega a tener, loco se quiere volver” y aparentemente el presidente municipal por ministerio de Ley en Tianguistenco, Marco Antonio Abasolo, ya anda muy trepado en el tabique.
Según denuncias realizadas a través de redes sociales, el edil se ha dedicado a despedir gente a diestra y siniestra dentro del Ayuntamiento ¿Pues o que lo que dejó Diego “N” era lo máximo? O porqué ya no se está dejando a la gente que trabajaba con “el niño maravilla”.
Los rumores apuntan a un presumible acto de conflicto de intereses pues muchos aseguran que se están contratando familiares, amigos y conocidos del nuevo alcalde.
Aunado a esto se encuentran los señalamientos hacia Abasolo Pérez por presunto acoso de índole sexual, situación a la que hoy en día, un medio local ha dado seguimiento asegurando que han realizado la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de Justicia en contra de este servidor público por los presuntos delitos de Acoso Sexual y Hostigamiento.
Resulta incomprensible e incluso grotesco que dos alcaldes sucesivos sean acusados de delitos similares, para muchos, sería una total decepción que, de resultar ciertas estas acusaciones se torne una constante que personas con un poco de poder, tienda a realizar acciones tan reprobables.
Dicen por ahí que lo que intenta Abasolo Pérez es sacar el mayor provecho posible del puesto que hoy ostenta pero, si los rumores son ciertos, está de pensarse el hecho de que con apenas unos meses sentado en la silla de la presidencia municipal ya se estén suscitando tantas acusaciones, imagínese usted lo que va a suceder al terminar el año, sobre todo pensar en que Marco Antonio Abasolo realmente quiera buscar seguir en el poder los siguientes tres años, en los que la opacidad y los conflictos podrían incrementar con singular alegría para el hoy alcalde.
Ariz Vega