San Antonio La Isla

Cuando descansar es prioridad Y gobernar opcional

En San Antonio La Isla la administración municipal encabezada por Ale Castro vuelve a demostrar que la planeación, la organización y el compromiso con la ciudadanía parecen ser conceptos opcionales, la reciente suspensión del servicio de recolección de basura durante los días de Semana Santa no solo resulta una mala decisión administrativa, sino una auténtica burla para los habitantes que, una vez más, deben pagar las consecuencias de un gobierno improvisado y ausente.
Porque mientras el Ayuntamiento difundía con toda formalidad un aviso anunciando que viernes y domingo no habría recolección, y que el sábado sería limitada, lo que realmente se comunicaba era algo mucho más grave, que el gobierno municipal decidió, simple y sencillamente, apagar funciones y mandar a la ciudadanía a arreglárselas sola, una decisión que exhibe no solo falta de previsión, sino también una preocupante indiferencia hacia un servicio básico que no debería suspenderse bajo ninguna circunstancia.
Y entonces surge la inevitable comparación que provoca aún más coraje, el primero de enero de 2025, cuando la nueva administración asumió el poder, nadie descansó, desde antes de que saliera el sol, funcionarios, directores y personal ya estaban presentes, desvelados, cansados, algunos incluso tras largas celebraciones, pero todos firmes, porque ese día se recibía el poder, el presupuesto y los cargos, ese día sí hubo puntualidad, compromiso y disposición total.
Pero qué ironía, cuando se trata de servir a la ciudadanía, la historia cambia por completo, durante Semana Santa, el Ayuntamiento prácticamente desapareció, ahí sí todos descansaron, ahí sí nadie pudo trabajar, ahí sí no hubo guardias, ni cuadrillas, ni organización mínima para evitar el colapso del servicio de basura, porque parece que cuando se trata de gobernar, el entusiasmo se diluye, pero cuando se trata de recibir el poder, nadie falta.
La situación se vuelve aún más indignante al recordar que no era complicado implementar guardias, turnos escalonados o cuadrillas temporales, como ocurre en administraciones responsables, pero no, la administración de Ale Castro optó por la salida más sencilla, cerrar, suspender y dejar que la ciudadanía aguante las consecuencias.
Y como si eso no fuera suficiente, tampoco es un hecho aislado, en diciembre pasado, el Ayuntamiento lucía prácticamente abandonado, con oficinas cerradas y escasa presencia de funcionarios, como si el gobierno municipal hubiera decidido tomarse vacaciones anticipadas mientras los ciudadanos seguían necesitando trámites, servicios y atención, un patrón que comienza a repetirse y que evidencia algo más profundo que una mala decisión, una administración sin rumbo, sin planeación y sin compromiso.
Porque gobernar no es aparecer cuando conviene ni desaparecer cuando es más fácil, gobernar implica garantizar servicios, incluso en días festivos, incluso en periodos complicados, incluso cuando implica organizarse mejor, pero en San Antonio La Isla parece que la prioridad es otra, descansar primero, y después, si acaso, gobernar.
Queda claro que el problema no es la Semana Santa, ni los días festivos, ni las tradiciones, el problema es la falta de liderazgo, la pobre organización y un gobierno municipal que parece más preocupado por sus propios tiempos que por las necesidades de la gente, porque al final, la conclusión resulta inevitable y profundamente incómoda, para recibir el poder, todos madrugan, para servir a la ciudadanía, nadie aparece.
Lorena Roca

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