Almoloya de Juárez

Agua No, propaganda Sí

La crisis por falta de agua en Almoloya de Juárez volvió a exhibir el nivel de abandono y desorganización que, según habitantes, domina la administración encabezada por el Chiquitín Solís, esta vez, el hartazgo estalló en el fraccionamiento Colinas del Sol, donde familias denuncian llevar más de una semana sin servicio de agua potable.
La situación ya rebasó la molestia cotidiana, vecinos aseguran que la constructora jamás municipalizó correctamente el servicio, dejando un problema que hoy nadie quiere asumir, mientras tanto, las familias tienen que arreglárselas sin agua para lo más básico: cocinar, bañarse, limpiar o simplemente vivir con dignidad.
Lo más indignante para los habitantes no es únicamente la falta del servicio, sino la ausencia total de capacidad del gobierno municipal para responder con rapidez y seriedad, ante la crisis, han sido los propios vecinos quienes terminaron organizándose y tratando de reparar las bombas por cuenta propia, mientras la autoridad parece observar el problema desde la comodidad de sus oficinas y publicaciones oficiales.
Porque en Almoloya ya parece costumbre que los ciudadanos hagan el trabajo que le corresponde al ayuntamiento, si no son los vecinos tapando fugas, son los vecinos limpiando calles, resolviendo problemas o intentando recuperar servicios básicos mientras el gobierno aparece únicamente para la foto y el discurso reciclado.
La falta de agua en Colinas del Sol también destapa algo más profundo: un municipio donde la planeación urbana y la supervisión gubernamental parecen inexistentes, ¿Cómo permitieron desarrollos sin garantizar servicios básicos? ¿Quién autorizó? ¿Quién supervisó?, y, sobre todo, ¿quién responde ahora que las familias están pagando las consecuencias?
Mientras tanto, el gobierno municipal sigue atrapado en la vieja política del “ahí se va”, confiando en que el enojo ciudadano se disuelva con el tiempo, pero cada día sin agua aumenta la desesperación y deja más claro el desgaste de una administración incapaz de garantizar algo tan elemental como el acceso al agua potable.
En las calles ya no hablan de soluciones; hablan de abandono, porque cuando los vecinos tienen que ir personalmente a mover bombas para intentar recuperar el servicio, queda demostrado que la autoridad municipal no está resolviendo la crisis, apenas está sobreviviendo a ella.
Y así, mientras en Colinas del Sol las familias almacenan cubetas y rezan para que salga una gota de agua, el gobierno municipal sigue administrando excusas como si fueran obras públicas, porque en Almoloya de Juárez ya quedó claro que el problema no es solo la falta de agua, el verdadero problema es la sequía de gobierno que tiene hundido al municipio, porque mientras los vecinos cargan cubetas, reparan bombas y sobreviven entre promesas vacías, el ayuntamiento sigue actuando como si gobernar fuera las botas, la foto y listo.
Lorena Roca

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba