Ocoyoacac
Nancylandia Insegura

En Ocoyoacac la violencia dejó de ser un hecho aislado para convertirse en parte del paisaje cotidiano de un municipio completamente rebasado por la inseguridad, el desorden y la incapacidad de sus autoridades, mientras la ciudadanía vive con miedo, la administración encabezada por Nancy Valdéz Ruíz parece más ocupada en cuidar discursos, eventos y publicaciones en redes sociales que en enfrentar el desastre de seguridad pública que tiene hundido al municipio.
La noche del pasado martes volvió a exhibir la realidad que el gobierno municipal intenta esconder bajo comunicados vacíos y silencio institucional, en plena avenida principal, prácticamente frente a instalaciones públicas y en una de las zonas más transitadas, se registró un hecho violento que volvió a encender las alarmas entre vecinos, quienes denuncian que la delincuencia y la violencia se han disparado mientras las autoridades simplemente observan cómo el municipio se deteriora.
Lo verdaderamente grave no es solo el hecho ocurrido, sino el contexto en el que sucede: un municipio donde cada vez son más frecuentes los señalamientos contra mandos policiacos, especialmente contra personajes ampliamente conocidos por la ciudadanía y vinculados constantemente a presuntos actos de extorsión y abuso de autoridad, aun así, el gobierno municipal insiste en mantenerlos en posiciones clave, como si en Ocoyoacac los antecedentes cuestionables fueran requisito para dirigir la seguridad pública.
La indignación ciudadana crece porque la percepción es clara, mientras los habitantes viven con miedo, algunos mandos policiacos parecen más enfocados en operativos recaudatorios, intimidaciones y prácticas dudosas que en prevenir delitos o garantizar tranquilidad, la pregunta ya no es si la estrategia de seguridad falló; la pregunta es si alguna vez existió una estrategia.
Y mientras todo esto ocurre, desde el Ayuntamiento continúan apostando por la vieja fórmula de fingir que nada pasa, silencio institucional, control de daños y publicaciones cuidadosamente maquilladas para aparentar un municipio estable, aunque la realidad en las calles diga exactamente lo contrario, porque en Ocoyoacac la inseguridad ya no se puede ocultar con fotografías oficiales ni discursos reciclados.
Los ciudadanos observan cómo el municipio se deteriora entre violencia, desconfianza y abandono, mientras la administración de Nancy Valdéz Ruíz acumula cuestionamientos sin ofrecer respuestas claras ni resultados visibles, la sensación de ingobernabilidad crece y el miedo comienza a normalizarse en colonias donde antes todavía existía cierta tranquilidad.
Ccada nuevo hecho confirma lo mismo, un gobierno municipal completamente desconectado de la realidad, incapaz de recuperar el control.
Lorena Roca