Xalatlaco
¡Qué bonita autoridad!

Lo que debería ser una intervención policial para garantizar seguridad y poner orden terminó, según denuncias vecinales, convertido en un episodio que deja más preguntas que respuestas para el gobierno municipal encabezado por Abelito Flowers, habitantes del barrio de San Francisco denunciaron una presunta agresión contra una joven identificada como Michelle Ruiz y su madre, así como una posible actuación irregular de elementos de la Policía Municipal durante un conflicto registrado este día, si la versión ciudadana se confirma, el problema no sería solamente un pleito entre particulares, sino la manera en que los uniformados decidieron intervenir.
De acuerdo con los denunciantes, durante la intervención una de las oficiales presuntamente habría lastimado a Michelle Ruiz, mientras que algunos de los policías que acudieron al lugar aparentemente no se habrían identificado ante las personas involucradas, una situación que, de comprobarse, resulta particularmente delicada: la ciudadanía espera que un agente llegue para imponer orden, no para convertirse en parte del problema y mientras desde el Palacio Municipal seguramente habrá quien prefiera guardar silencio, en las calles comienzan a acumularse preguntas sobre los protocolos, la capacitación y la forma en que opera la corporación bajo la administración de Abelito Flowers.
Pero el asunto se vuelve todavía más cuestionable por otro señalamiento de los vecinos: Michelle Ruiz y su madre permanecerían retenidas, mientras que la persona señalada como quien habría provocado inicialmente el conflicto habría quedado en libertad y, presuntamente, sin recibir sanción económica alguna, de ser cierta esta versión, habría que preguntar bajo qué criterio se decidió quién debía permanecer retenido y quién podía marcharse tranquilamente, porque si la aplicación de la justicia municipal depende de quién grita más fuerte, quién conoce a quién o simplemente de cómo se le ocurre actuar al elemento en turno, entonces Xalatlaco no tendría una corporación policial, sino una especie de ruleta administrativa con uniforme.
Hasta el momento, la autoridad municipal no ha ofrecido una explicación pública sobre lo sucedido, por lo que siguen sin conocerse las circunstancias exactas de la intervención, el motivo de la presunta retención de las dos mujeres y si existe algún procedimiento administrativo o legal derivado de los hechos, el silencio oficial, lejos de apagar la inconformidad, alimenta la percepción de que nuevamente el gobierno municipal pretende dejar que el tiempo haga el trabajo que debería realizar una explicación transparente.
Porque en Xalatlaco la pregunta ya no es solamente dónde están los policías cuando se les necesita, sino qué pasa cuando finalmente llegan, si las denuncias son ciertas, Abelito tendría un problema bastante más serio que otro bache o una calle deteriorada.
Diego Sánchez