Mexicaltzingo
¿Esto huele a abandono?

En Mexicaltzingo, el descontento ciudadano parece extenderse con la misma rapidez que los malos olores que, según habitantes, invaden distintas zonas del municipio, las denuncias vecinales señalan problemas persistentes relacionados con la red de drenaje, tuberías deterioradas y presuntas descargas de aguas tratadas que, afirman, afectan directamente su calidad de vida, mientras tanto, los ciudadanos aseguran que las respuestas oficiales simplemente no llegan.
Los inconformes sostienen que la administración encabezada por Saray Benítez Espinoza debería recorrer las calles fuera de los eventos oficiales para conocer de primera mano las condiciones que enfrentan diariamente las familias, afirman que existen diversos puntos con infraestructura dañada y que las imágenes compartidas por vecinos evidencian un problema que, lejos de ser aislado, se ha convertido en motivo constante de preocupación.
Entre los cuestionamientos también figura la exigencia de que las autoridades expliquen las decisiones relacionadas con el manejo de aguas tratadas provenientes de desarrollos habitacionales cercanos, así como las acciones emprendidas para evitar afectaciones al entorno y a la salud pública, los ciudadanos consideran que estos temas merecen información clara, transparente y verificable por parte del gobierno municipal.
La molestia también se trasladó al ámbito digital, algunos vecinos afirman haber sido bloqueados de espacios oficiales tras expresar críticas o cuestionamientos hacia la administración, situación que, aseguran, alimenta la percepción de que el gobierno prefiere limitar las voces inconformes antes que responderlas, aunque estos señalamientos corresponden a testimonios ciudadanos, reflejan un ambiente de creciente inconformidad.
Los habitantes insisten en que no buscan confrontación, sino soluciones, piden mantenimiento a la infraestructura, atención a los problemas sanitarios y mayor apertura para escuchar a la población, consideran que gobernar implica responder a las inquietudes de la ciudadanía, incluso cuando estas resultan incómodas para la administración.
Porque los malos olores pueden disiparse con trabajo, mantenimiento y planeación; lo que resulta más difícil de ventilar es la percepción de indiferencia, y mientras los vecinos siguen esperando respuestas, en Mexicaltzingo muchos ya comentan con ironía que el único servicio que parece funcionar con puntualidad es el de las explicaciones.
Diego Sánchez